100 años de Tina y Edward en México

 

El dos de octubre no se olvida

 

El pasado 29 de septiembre se llevó a cabo una jornada académica dedicada a conmemorar que hace 100 años llegaban por primera vez a México Tina Modotti y Edward Weston (1923-2023). Organizada por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM y la Dirección de Estudios Históricos del INAH, logró reunir en un solo día a especialistas de ambas instituciones, así como a estudiosos de ambos personajes, de México, y la fotografía, de los Estados Unidos y Europa. La Jornada fue transmitida por completo por INAH TV a través de UTUBE.

 

Más que hablar del evento, que sin duda vale la pena hacerlo por los conocimientos y opiniones ahí vertidas, me concentraré en tratar de remarcar la importancia de estos fotógrafos y su influencia en la fotografía mexicana; para hacerlo, invertiré el orden en que se acostumbra a presentarlos, es decir primer expondré algunas ideas sobre Weston y después de la Modotti.

 

Edward Weston (1896-1958), según lo entiendo, ya tenía trazada su carrera y estilo mucho antes de su llegada a México. En 1922 viajó a la ciudad de Nueva York a fin de conocer a Allfred Steiglitz y mostrarle su trabajo. Ahí mismo se relacionó con fotógrafos como Charles Sheeler, Paul Strand y Gertrude Kasebier, entre otros, que fueron determinantes para su abandonó del pictorialismo que venía practicando para dedicarse a u nuevo tipo de fotografía que se valiera por sus propios atributos y calidades, lo cual encontraban en la llamada Fotografía Directa, imágenes que recogían hasta el más mínimo detalle del objeto o persona retratados, con la mínima participación del fotógrafo; se trataba de hallar la belleza de las formas ahí donde estuviera. De estas ideas surgió el uso casi exclusivo de su cámara de placas 18x24cms., y la posterior fundación del Grupo f/64 (1932) a lado de Ansel Adams y Willard van Dyke, Imogen Cunningham y Sonya Noskowiak.

 

Por su parte, Tina Modotti (1896-1942), como sabemos fue inmigrante italiana que arribó a los Estados Unidos 1913. Luego de una breve estancia en Chicago y Nueva York, se trasladó a la costa oeste, a la ciudad de San Francisco en dónde rápidamente se dio a conocer entre los grupos intelectuales locales en especial los asociados a los espectáculos, teatro y cine, lo que la llevó a trasladarse a Los Ángeles en busca de una oportunidad como actriz de cine. Ahí, en 1921 inicia la relación con Weston, primero como modelo, luego como asistente y aprendiz, es ahí donde conoce los secretos del medio y decide dedicar su vida a la fotografía. Por esta estrecha relación es lógico que sus primeras fotografías tengan la impronta de su compañero, sin embargo, a su llegada a México poco a poco irá labrando su propio camino. ¿De no haberse involucrado intelectual y sentimentalmente con la política comunista de la época, hasta dónde pudiera haber llegado como fotógrafa?

 

Al ojo y sensibilidad de Modotti se le debe el haber llamado la atención a mucho del arte popular que se producía en nuestro país, así como a los movimientos de masas, y una estética nacional-revolucionaria, camino por el que también transitó Weston, pero más bien de manera lateral y no tan controvertida como su compañera. Mucho de la obra de Weston y Modotti que produjeron en su época mexicana, se le debe atribuir al ambiente que encontraron en nuestro país que en mucho estaba definiéndose después del período revolucionario y en el que ya se exploraban y discutían muchas de las ideas que traía consigo la pareja, amén de lo que sucedía en el resto del mundo que empezaba a reaccionar en contra de los movimientos fascistas en lo político, mientras que en lo cultural e intelectual terminaba por definirse el mundo moderno.

 

Así pues, llegaron en un momento que les permitió, por un lado, intervenir en las disputas sobre el destino del arte en la sociedad burguesa y su alternativa soviética. Y por otro, en las propias contradicciones de un país que empezaba a transitar de lo rural a lo urbano. En términos de fotografía del único que sabemos con seguridad que fue determinante la influencia de la Modottin en su carrera es en Manuel Álvarez Bravo. Pero podemos pensar que más allá de una forma de fotografiar, mayor fue la influencia de sus ideas sobre qué debe ser la fotografía y que hay que buscar con ella. Creo que esta inquietud más la influencia del surrealismo un poco más adelante en buena parte definirán la fotografía mexicana de la primera mitad del siglo XX.

Publicado en Milenio Diario.

Ilustración: Poster de información de la Jornada Académica 

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