El nuevo traje del emperador


 Cierto, el tema que aquí abordaré, al lado de los muchos y más graves que vive el país, no tiene mayor trascendencia, es baladí, No obstante, creo que cuanta oportunidad se presente debe ser aprovechada a fin de denunciar, hacer evidente o criticar las torpes acciones que el gobierno federal lleva a cabo con el fin de crear e imponer una historia nacional que le sea cómoda, que se ajuste a sus intereses.

 Como recordarán esta no es la primera vez que se busca difundir una burda versión del pasado para suplantar la que priva y ha privado desde la academia, todo, según esto, con la intención de recobrar unos valores y cultura prehispánicos, que, de no haber sido por los condenados peninsulares, hoy como ayer seguiría siendo una de las mejores del mundo. Adulteración de la historia que va, entre otras acciones, de la idílica –y falsa—fundación lunar de Tenochtitlán, al cambió de nombres como los del Árbol de la noche triste y/o la calle Puente de Alvarado; al ridículo secuestro de la Estatua de Colón; la absurda petición de perdón que nos debe España por la conquista, hasta la tontera de este día: levantar en el patio principal del edificio del Senado, un “árbol-pirámide” que pretende ser de Navidad con motivos –esferas--dizque prehispánicos encabezados por una espantosa –por lo mal concebida y realizada—versión suicida de la serpiente emplumada o Quetzalcóatl que supuestamente reptar desde su natal estrella –que es la misma que la de belén por supuesto-- hacia la base de la pirámide convertida en pino. Y aunque en un principio no se quiso dar el nombre --por obvias razones-- del autor(a) de este esperpento hoy se sabe que la responsable material es Martha Soto, artista, diseñadora, o lo que sea, de la que hasta ahora oigo hablar. Menos mal que por lo pronto no se les ha ocurrido cambiar la efigie de la Guadalupana por la de la diosa Tonantzin, o Cuatlicue porque entonces sí quién sabe cuál sería el destino de quienes pretenden gobernar el país por mil años y que ya, de hecho, le han robado al ícono nacional parte de su prestigio al llamarse Morena (como también se designa a la Virgen de Guadalupe).



 Quiero pensar que el Sr, López poco tiene que ver directamente con este árbol navideño, ni él ni ninguno de sus más cercanos colaboradores se acercaron a la Sra. Soto para sugerirle tan penoso tema, vamos ni el que la propuso para encargarse del arreglo decembrino de la Cámara de Senadores, en cambio sí creo que la mayoría de Morena y asociados aceptaron gustosos y hasta orgullosos la nacionalista propuesta (claro, no todos estuvieron o están de acuerdo con tan fatal resultado empezando por el propio senador por Morena, Ricardo Monreal, quien aceptó lacónicamente, que ese árbol, está feo). 

 Es verdad, la Sra. Soto, quien la haya seleccionado y quien o quienes la hayan asesorado, lejos están de las esferas del poder, pero eso no quita que lo que han hecho sea una convenenciera genuflexión ante el Tlatoani en turno para complacerlo y así obtener su aprobación. Ese es el verdadero peligro cuando se trata de dictar la historia desde la cima del control político y con base a las creencias personales. No hay, no existe una sola versión de la historia, ni la visión de los vencidos, ni las verdaderas crónicas son por sí mismas ciertas, son, eso sí, versiones de los mismos hechos que se juzgan de acuerdo con el punto de vista que se seleccione y la idea que se tenga de lo qué es y ha sido la historia. Se pueden, eso sí, distorsionar los hechos, negarlos y hasta desaparecerlos y no por ello se estará en mejor posición para decir la última palabra sobre los acontecimientos pasados tal y como lo pretende hacer ahora el gobierno federal con la herencia prehispánica. Nadie puede dejar de ver en tan grosera y burda mezcla de culturas, el mensaje ideológico que porta y el deseo que esconde. No se dan cuenta que con tan torpe acción están despreciando tres siglos, los de la colonia, que también son parte de nuestra historia y fundamento de nuestra cultura. 

Contento estará el Tlatoani nacional de ver como sus seguidores se someten a su versión de la historia, como la aceptan y como la difunden. Saldrá satisfecho de Palacio con su nuevo y navideño traje.

Publicado en Milenio Diario
Se puede ver también en www.artes2010.wordpress.com
Imágenes: elpais.com
changooga.com

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